La crisis de la cadena Starbucks parece no detenerse. La mayor cadena de cafeterías a nivel mundial cerró 61 de los 85 establecimientos con que cuenta en Australia y recortó alrededor de 700 empleos.
El cierre de más del 71% de sus establecimientos en Australia se completó el pasado 3 de agosto y forma parte de un plan de reducción de costos que implica el despido de casi 700 trabajadores. Había, hasta la fecha, 980 empleados trabajando en las filiales australianas de Starbucks.
Howard Schultz, director ejecutivo de la cadena de cafeterías, dijo a través de un comunicado que la eliminación de los establecimientos “de bajo rendimiento” en Australia se debe a las condiciones específicas en ese país, que no reflejan la situación en otras partes del mundo.
Las 23 sucursales restantes seguirán operando en las tres ciudades más grandes de Australia: Sídney, Melbourne y Brisbane. La cadena enfrenta, en suelo australiano, una cultura de cafeterías al estilo europeo dominada por cafés de barrio, que frecuentemente venden infusiones más fuertes a precios más bajos. A nivel mundial, se enfrenta al avance en cafetería de McDonald’s y Donkin Donuts.
A principios de julio la empresa anunció el cierre de 600 tiendas poco rentables en Estados Unidos. La desaparición de estos establecimientos, que deberá concretarse para la primera mitad de 2009, se decidió como respuesta a la disminución de clientela en su mercado local, derivada del agravamiento de la crisis en la mayor economía del mundo.




