ANUNCIO DE CABECERA
Escrito por

Reforma Laboral

La realidad es que la reforma laboral se hace necesaria en una sociedad que no produce de forma eficiente ni óptima.

La pérdida de empleo o reducciones de sueldo que ha traído consigo esta crisis agravado con la deuda pública adquirida durante los años de explosión económica basada en la construcción y ahora durante los momentos más críticos de la recesión para “salvar” e “incentivar” la economía, están llevando a previsiones que apuntan a una demanda interna en coma hasta finales de 2011.

La tasa de desempleo, la mas alta de Europa obliga a las reformas del mercado laboral , los contratos indefinidos contemplan una indemnización de 45 días por año trabajado mientras que los temporales contempla 5 días por año, esto abre una brecha difícil de sostener y que lleva a la precariedad del empleo constante.

La deuda hipotecaria en España es el 70% del Producto Interior Bruto porcentaje más alto de Europa y por encima del 45% de media de la Unión.

La deflación es casi una realidad si tenemos en cuenta que el índice de precios al consumo cayó en marzo a una tasa equivalente a 1952, la deflación en España será del tamaño de la deuda pública.

Cero competitividad,  los costes laborales en España son un 10% más caros que en el resto de la Unión Europea , y la única forma de contrarrestar esta situación es controlando los precios y salarios pero esto implica incrementar la deuda de los hogares y el riesgo a incurrir en morosidad.

Las reducciones salariales dejan sin efecto las bajadas de tipos de interés ya que a menor poder adquisitivo todo resulta más caro.

El déficit público en España se incrementará hasta el 9% del Producto Interior Bruto.

Esto significa que la morosidad, la reforma laboral necesaria, la deuda pública contraída, el déficit público y la falta de competitividad y producción eficiente son variables con soluciones contradictorias entre si, donde conjugar una que sea beneficiosa para todas va a costar a España un largo periodo de tiempo y consecuencias a nivel social y a nivel de país miembro de la Unión Europea, cuyas dimensiones aún se desconocen.