ANUNCIO DE CABECERA
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Fondos públicos

El déficit del estado propiciado por las Comunidades Autónomas, Administraciones Locales y Ayuntamientos está llevando a España a liderar el ranking de países cuya gestión de fondos públicos es más negativa.

The Economist se pregunta en su último número publicado “¿Cómo es posible que algunos políticos europeos estén sufriendo la ira de la sociedad, mientras otros siguen disfrutando de la buena vida?”

En el caso de España centra el mal uso de fondos públicos en los casos de corrupción de los alcaldes y gestores de las comunidades autónomas, algo impensable en otros países de la unión.

Tradicionalmente España es un país al que le “encanta” la corrupción y los escándalos, y dada la situación actual, el uso adecuado de los fondos públicos es imprescindible para sacar al país de la situación en la que se encuentra.

En un momento en el que comienzan a alzarse las voces sobre la necesidad de nacionalizar una parte de la banca española, la economía se encuentra con un déficit de los fondos públicos superior a 6.000 millones de euros.

Los gastos duplicados e innecesarios acometidos por los estatutos de autonomía, las comunidades autónomas y los ayuntamientos, no son mas que el terreno adecuado donde se cultivan las tramas y corrupciones que minimizan completamente el margen de maniobra de un país que, en este momento, necesita mas que nunca contar con la liquidez y la solvencia necesarias para reactivar el mercado laboral, disminuir la morosidad e incentivar la economía.

La producción eficiente y la capacitación del tejido laboral y productivo de España pasa,  necesariamente, por un adecuado uso de los fondos públicos y las políticas fiscales.

Así las cosas, The Economist piensa que además del desempleo cercano al 21% y la morosidad descontrolada que viviremos el próximo año, tendremos que enfrentarnos también a nuevos asuntos de corrupción en los ayuntamientos y las comunidades autónomas que dificultaran aun mas, la salida de la crisis.