ANUNCIO DE CABECERA
Escrito por

Agencia Española de Protección de Datos

A través de twitter hemos sido conocedores de los sistemas arcaicos que deben sortear los profesionales que trabajan en la Agencia Española de Protección de Datos, entidad gestora  encargada de velar por un derecho tan básico como la intimidad y la protección de los datos personales frente a abusos e injerencias.

Para empezar la Agencia Española de Protección de Datos solo admite consultas por correo ordinario.

Correo postal, correo electrónico y teléfono de información.

Hasta aquí todo puede parecer normal por lo que parece que la información que circula en twitter debe estar equivocada.

Pero no: La AEPD, inmersa en el sistema de administración pública español tan preparado y afectuoso en el trato al ciudadano, solo responde a un tipo de consultas muy básicas vía correo electrónico o vía telefónica.

Pero si lo que se necesita es hacer una consulta jurídica relativa al funcionamiento de la Ley, ya hay que enviar una carta por correo postal para que te respondan y cuentan con un plazo de seis meses como mínimo para hacerlo.

Es ciertamente una vergüenza, que un órgano público encargado de velar por la protección jurídica de los ciudadanos y de asegurar que no se infringe ningún aspecto del marco legal tarde más de seis meses en contestar a particulares y lo que es peor, a empresas que necesitar de esa respuesta para actuar.

Es evidente que el nuevo cambio de modelo económico que pasa por “un marco empresarial innovador “no va a ser posible en España como lo es en el extranjero,  donde las instrucciones están al servicio de los ciudadanos y no al revés.

El bloqueo existente en la administración pública reside no en lo relativo a  lo que hay que hacer, sino en cuanto a la ayuda e información  que las administraciones públicas deben prestar para que los ciudadanos sepan “como se hace lo que hay que hacer”.

Así las cosas y teniendo en cuenta que la Agencia Española de Protección de Datos es de implantación creciente no debiera haber sido muy complicado suscribir un acuerdo de firma digital que permitiera el acceso, consultas y gestiones a través de los certificados digitales existentes.

Pero claro, es posible que esto no sea así como lo es en Hacienda porque, el objeto de la Agencia Española de Protección de Datos es prestar ayuda al ciudadano y no recaudar fondos, y si hay algo para lo que no está preparada la administración española es para prestar ayuda, orientación y colaboración al ciudadano, más bien al contrario, dificultan los tramites y, en la mayoría de los casos “el silencio administrativo” es el rey de la fiesta.

Así no, así no es posible ser un país de primer nivel, establecer modelos innovadores y productivos y restablecer el tan deseado ”estado de bienestar”.

Lo más interesante
Top 6
artículos
Síguenos